Gran Logia Femenina Argentina

Continuidad y Autonomía

logo_glff41 años luego de la creación de La Grande Loge Féminine de France, 6 mujeres empezaron la historia de la masonería femenina argentina regular, iniciándose en Chile.


En 1981 la Gran Logia Femenina de Francia aprueba dar la Carta Constitutiva (podríamos llamarla certificado de habilitación y reconocimiento) a las logias que trabajaban en Bélgica. En 1984 se forma la Gran Logia Femenina de Suiza, España. Lluxemburgo, Canadá, Isla Mauricio, Guadalupe, Martinica Togo, Costa Marfil, Gabón, Venezuela, Brasil, Méjico, Italia, Portugal, Chile, Estados Unidos, Alemania, Hungría, Turquía tienen masonería femenina y últimamente se establecieron logias en Polonia, Rusia y la Republica Checa gracias a la acción de una Logia Itinerante llamada la Rosa de los Vientos, que pertenece a la Gran Logia Femenina de Francia.

Corría el año 1990. Un grupo de mujeres que pertenecían a un centro femenino paramasónico que trabajaba colaborando con la Gran Logia de la Argentina, el Ateneo Diamante, entra en contacto con dos Hermanas Masonas de Barcelona, miembros de la Gran Logia Femenina de Francia. Una de ellas Venerable Maestra de la Respetable Logia Luz Primera de Barcelona. Por gestión de esta Hermana el grupo Diamante se comunica con la Obediencia Francesa. Solo a mediados de 1992 la logia Rosa de los Vientos de la Gran Logia Femenina de Francia responde invitando a que las argentinas que estuvieran interesadas en iniciarse viajen a París para hacerlo. Ante la imposibilidad de dicho viaje y el posterior pedido de disponer de una Obediencia mas cercana a Buenos Aires la Venerable Maestra Francesa pone en su conocimiento la existencia de la Gran Logia Femenina de Chile quien responderá a la solicitud de la Argentina.

Así de las 14 mujeres, que al comienzo de la gestión estaban decididas a viajar e iniciarse en Chile solo 6 finalmente lo hacen. La Ceremonia de Iniciación se realiza en la Respetable Logia Atenea Nº 3 el 26 de agosto de 1993.

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